Porque existen miles de millones de personas sin acceso al agua potable, principalmente asentadas en áreas rurales, es inquietud de organismos internacionales, gobiernos y sociedad responsable que todas ellas sean dotadas de este recurso elemental para la vida, y se recuerda enfáticamente durante la Semana Mundial del Agua que se conmemora este año del 20 al 24 de agosto.

Entre otras razones que reconoce el Pacto Mundial de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la escasez del recurso hídrico se atribuye al aumento de la demanda de agua a nivel mundial como consecuencia de la alta tasa de crecimiento demográfico, la rápida urbanización, el desarrollo económico y las modalidades cambiantes de consumo.

A la penuria que padece una de cada tres personas en el mundo sin acceso al agua potable, se agregan otros factores que la intensifican: el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos que cada vez ocurren con más frecuencia, como sequías e inundaciones.

En consecuencia, hay graves resultados por esta carencia. Por ejemplo, cada día perecen alrededor de 1000 niños por enfermedades diarreicas asociadas a la falta de higiene.

Es fácil comprender que el asunto es de relevancia internacional. El presidente del Comité del Programa Científico, Jon Lane, explica sobre el tema que este año se desarrolla durante la Semana Mundial del Agua: Semillas de Cambio: Ideas Innovadoras para un Mundo Sabio del Agua:

Se busca explorar cómo la innovación puede ayudarnos a trabajar mejor, plantea, y dice: “Creo que a todos nos preocupa mucho que no vayamos por buen camino para alcanzar los objetivos de agua y clima que nos hemos fijado. Por ejemplo, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (ODS 6) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible prevé que si seguimos como hasta ahora, la situación será muy problemática”.

De acuerdo con la ONU, la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y se prevé que este porcentaje aumente por el crecimiento demográfico, además de que 1,700 millones de personas viven en cuencas fluviales donde el consumo de agua supera la recarga.

Los problemas hídricos se agravan porque más del 80% de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o el mar sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación. Se agrega el hecho de que aproximadamente el 70% de todas las aguas extraídas de los ríos, lagos y acuíferos se utilizan para el riego.

Hoy día, según datos del Pacto Mundial, más de un tercio de la población mundial vive en países con escasez de agua, lo que para 2025 crecería a dos tercios, y para el año 2030, cerca de 700 millones de personas podrían ser desplazadas por una escasez intensa de agua.

La contaminación del agua, que va en aumento como consecuencia directa de las aguas residuales industriales, las prácticas agrícolas y la inadecuada eliminación de desechos humanos, muestra otro frente de la crisis hídrica mundial, porque según el Banco Mundial, la mala calidad del agua disminuye en un tercio el potencial de crecimiento económico en zonas altamente contaminadas y pone en peligro el bienestar humano y ambiental.

Lo hasta aquí expuesto evidencia que el agua debe ser centro de la construcción de un futuro sostenible para todos, como lo señalan los organizadores del encuentro global de la Semana Mundial del Agua 2023, y que se discutirá en la conferencia internacional que se celebra cada año desde 1991.

Recordemos, como lo postula la ONU, que “Sin agua no hay desarrollo; sin desarrollo es imposible erradicar la pobreza”. Pensemos juntos o de manera individual ¿Qué ideas e innovaciones necesitaremos en un mundo con escasez de agua?

Si deseas ampliar tus conocimientos sobre el tema, consulta:

https://openknowledge.worldbank.org/server/api/core/bitstreams/4f1d1637-77ce-5814-a39a-320bebe96069/content

https://www.worldwaterweek.org/news/everything-you-need-to-know-about-the-2023-world-water-week-theme

https://www.worldwaterweek.org/news/4-reasons-to-attend-world-water-week